YO ME DIGO
que la casa no está
sola
solamente silenciosa
recogida como iglesia
convocada por
recuerdos.
No está sola.
A cada paso
voces
que aparecen cada
tanto
tantos que poco a
poco
se van espaciando.
Y yo me hablo
y le hablo
y la casa sabe
que la Ausencia nos
habita
y el husmeo de mi
perro
la delata
la rastrea
la ahuyenta
y me persigue
y me acompaña
y me ofrece
su mansedumbre tibia
para la desnudez
de mis pies.
OTRAS VOCES, OTROS
ÁMBITOS
Ahora que estoy sola
en la casa de la
espera
llego y me descalzo
camino y me desnudo
las paredes me miran
y los ojos del
recuerdo
ellos me conocen
y me invitan
a remontar claridades
a beber
sorbo a sorbo
el vino tinto
de la vida
lloro
quedamente
la música
del olvido
*
sí, yo soy
la que te viaja
sonámbula tardía
yo soy
la que te busca
luna encendida
paso a paso
por los bordes de tu
cuerpo
con las manos
mordidas
*
por tu causa
ignoré la hora
por tus manos
el mundo revelado
/soles y estrellas/
por el brillo de tus
ojos
el presidio
de mi cuerpo
y ahora
tanto desierto
*
entonces
tus ojos viajeros
garabatean un poema
en mi piel
morena
Susana Quiroga
(Jujuy). Poeta y narradora, Codirectora de la Página Literaria del Diario
Pregón de Jujuy desde 2001, y miembro de Honor de la “Fundación Argentina para
la Poesía”. Bs. As.
