*
Silencio,
por favor,
que
las voces de la
conciencia
emerjan desnudas y no
con
cadenas…
Silencio,
por favor, silencio…
Hay
una parte de mí que todavía
no
se reconcilia con el mundo…
Mejor
dicho,
nunca
fui parte de él,
y
odiaría convertirme en un ser
normal.
Desde
muy niña me sentí atraída
al
misticismo, al amor universal,
a
la conciencia de Cristo;
me
sentí atraída por fronteras que
van
más allá de los simples huesos
humanos.
*
Desde
muy niña
la
soledad me ha llamado.
Yo
no sé si seré ganadora dentro de su mundo,
pero
intento que mi espíritu
corrija
mis propios errores externos.
Es
el pensamiento el que hace vivir las cosas.
¿Querés
vivir maldiciendo
cuando
sos vos la causa de tu propia miseria?
El
triunfo llega en la manera en que lo engendrás.
La
avaricia casi siempre gana, pero
devora
virtudes.
¿Querés
ver con tus ojos?
La
libertad se desencadena cuando el orgullo,
el
egoísmo y la maldad
se
desprenden de nuestro lado…
¿Querés
libertad cuando seas viejo?...
*
Tal
vez por mi eutanasia
su
cáliz entreabierto.
Que trae a mi memoria
esos
labios que ya no son míos.
En las ramas más altas
donde
las hojas duermen,
la
luna con su pecho
tal
vez por esta noche
ha
despejado el cielo.
Señor, que nunca muera
en
mis labios su nombre,
y
que mis ojos sean,
para
siempre, labriego.
*
No
quiero despertar para cuando te vayas,
no
quiero,
porque
mi mirada se petrificará
en
un simple recuerdo,
un
recuerdo que es tuyo y mío,
como
un secreto entre dos pájaros,
como
un amor inconcluso
entre
el suspiro y la desdicha.
No
quiero que te vayas,
no
lo hagas…
mi
corazón se ha vuelto frágil
mis
labios, en un desierto,
mis
ojos, en un horizonte oscuro
y
mi alma, otra vez, en un
destierro
de nostalgias…
No
te vayas…
*
La
importancia se acuesta en mi pecho
como
un niño risueño y a la vez peligroso…
Nunca
imaginé tenerte miedo,
pero,
al terco y enamoradizo corazón,
es
a él al que trato de esquivarlo.
Tu
sombra se avecina ante mis ojos
y
no quiero perderla…
Mas,
la noche es tu amante
y
cómo vencerla
si
tus ojos cuidan
cada
minuto de ella.
Poemas
publicados en 2003 y 2005 en Ediciones Cuadernos El duende
Natalia
Moreno. Nació
en Jujuy, en 1978. Se dedicó a la poesía y a la pintura. Estudió antropología y
falleció en Córdoba el 27 de septiembre de 2002.
