Natalia Moreno





*


Silencio, por favor,
que las voces de la
conciencia emerjan desnudas y no
con cadenas…
Silencio, por favor, silencio…
Hay una parte de mí que todavía
no se reconcilia con el mundo…
Mejor dicho,
nunca fui parte de él,
y odiaría convertirme en un ser
normal.
Desde muy niña me sentí atraída
al misticismo, al amor universal,
a la conciencia de Cristo;
me sentí atraída por fronteras que
van más allá de los simples huesos
humanos.




*

Desde muy niña
la soledad me ha llamado.
Yo no sé si seré ganadora dentro de su mundo,
pero intento que mi espíritu
corrija mis propios errores externos.
Es el pensamiento el que hace vivir las cosas.
¿Querés vivir maldiciendo
cuando sos vos la causa de tu propia miseria?

El triunfo llega en la manera en que lo engendrás.
La avaricia casi siempre gana, pero
devora virtudes.
¿Querés ver con tus ojos?
La libertad se desencadena cuando el orgullo,
el egoísmo y la maldad
se desprenden de nuestro lado…
¿Querés libertad cuando seas viejo?...



*


Tal vez por mi eutanasia
su cáliz entreabierto.
    Que trae a mi memoria
esos labios que ya no son míos.
    En las ramas más altas
donde las hojas duermen,
la luna con su pecho
tal vez por esta noche
ha despejado el cielo.
  Señor, que nunca muera
en mis labios su nombre,
y que mis ojos sean,
para siempre, labriego.



*


No quiero despertar para cuando te vayas,
no quiero,
porque mi mirada se petrificará
en un simple recuerdo,
un recuerdo que es tuyo y mío,
como un secreto entre dos pájaros,
como un amor inconcluso
entre el suspiro y la desdicha.
No quiero que te vayas,
no lo hagas…
mi corazón se ha vuelto frágil
mis labios, en un desierto,
mis ojos, en un horizonte oscuro
y mi alma, otra vez, en un
destierro de nostalgias…
No te vayas…


*

La importancia se acuesta en mi pecho
como un niño risueño y a la vez peligroso…

Nunca imaginé tenerte miedo,
pero, al terco y enamoradizo corazón,
es a él al que trato de esquivarlo.

Tu sombra se avecina ante mis ojos
y no quiero perderla…
Mas, la noche es tu amante
y cómo vencerla
si tus ojos cuidan
cada minuto de ella.

Poemas publicados en 2003 y 2005 en Ediciones Cuadernos El duende

Natalia Moreno. Nació en Jujuy, en 1978. Se dedicó a la poesía y a la pintura. Estudió antropología y falleció en Córdoba el 27 de septiembre de 2002.